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La amenaza azul se cumplirá
Si amigos, parece que tendremos Na’vis hasta en la sopa. Los fans de “Avatar” están de enhorabuena, habrá segunda y tercera parte y no tendrán que esperar 13 años para verlas (último intervalo entre las dos últimas películas de Cameron).
Los responsables de aquel panfleto ecologista visualmente muy chulo pero más vacío que mi hucha anuncian la confirmación de James Cameron como capitán al mando de ambas producciones de forma inmediata, totalmente libre de otros proyectos ajenos.
Por tanto, Cameron comenzará a escribir los guiones a partir de Enero del próximo año con intención de tenerlos listos para finales de 2011. Una vez ahí, decidirá si rodar las dos secuelas de forma simultánea o tomarse un descanso entre medias (yo creo que será lo primero). Para la primera de ellas su estreno está prevista para diciembre de 2014, la segunda se estrenaría en diciembre de 2015.
Cameron comentó lo siguiente al respecto: “Es una rara y extraordinaria oportunidad cuando un director de cine llega a construir un mundo de fantasía, y verlo crecer, con los recursos y la colaboración de una empresa global de medios. “Avatar” fue concebido como una obra épica de fantasía – un mundo que el público pudiera visitar, en todas las plataformas posibles; y este momento marca el inicio de la siguiente fase de ese mundo. Con dos películas nuevas sobre la mesa, mi compañía y yo nos estamos embarcando en un viaje épico con nuestros socios de Twentieth Century Fox. Nuestro objetivo es satisfacer y aumentar las expectativas de toda la audiencia en cuanto a la riqueza del mundo visual de “Avatar” a nivel técnico y narrativo. Tanto en la segunda como en la tercera película, habrá pequeñas historias enmarcadas dentro de una historia mayor. No cejaré hasta conseguir la misma potencia visual y emocional de “Avatar”, y seguiré explorando sus temas y personajes; aquellos que tocaron los corazones de millones de personas en todo el mundo. Estoy deseando volver a Pandora, un mundo donde podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación.”.
Escenas: “Airbag” (1996)
Tras las excelentes “Alas de mariposa” (1991) y “La madre muerta” (1993), dos de las propuestas más estimulantes del cine español de los últimos años, Juanma Bajo Ulloa cambió de tercio dejando el drama oscuro y sórdido para adentrarse en una comedia delirante y excesiva más cercana a las road movies americanas de despedidas de soltero.
Personalmente opino que esta “película de amiguetes” que no deja de ser “Airbag” (el guión corre a cargo de Cuervo, Elejalde y Ulloa), no está al nivel de sus anteriores obras, supongo que debido a ser un producto ciertamente irregular y combinando momentos y personajes hábiles y carismáticos con otros cuyo humor es demasiado trivial y facilón. Esa falta de equilibrio hace que el film se quede en algo simpático pero que podría haber llegado a ser mucho más, independientemente de su éxito de taquilla.
Empieza la escena y vemos el estadio de la Peineta en Madrid (aunque adornado con los colores del Depor y el emblema de la casa de los Villambrosa) sonando de fondo “el danubio azul” de Johann Strauss -música asociada para siempre con la masterpiece “2001: Una odisea del espacio” (Stanley Kubrick, 1968)- con el objetivo de dar una trascendencia exagerada y para nada acorde al nivel de absurdidad que contemplaremos a lo largo de los minutos, creándose así un contrapunto gracioso y acertado.
Crítica: “Miedo” (Jaume Balagueró, 2010)
“Miedo” comienza con una discusión entre una pareja de novios que se separan durante un fin de semana. El chico, interpretado por Mario Casas (actor “dotado” de una floja voz al que encima le endiñan frases del estilo “me parece muy fuerte, de verdad” (sic), más bien propias de Bustamante) se queda en casa mientras que ella se toma unos días de vacaciones con amigos. Aburrido y enfadado, el protagonista sale a tomar una copa, donde conocerá a una chica. A partir de ese momento todo se vuelve extraño y el miedo aparece.
Proyecto surgido de la colaboración entre Jaume Balagueró y más de 6000 internautas, en la segunda edición de la Wikipeli producida por Mahou. Os recomiendo ver el cortometraje y leer después este escrito ya que puede contener algún que otro spoiler suelto, quedáis avisados. El resultado ofrecido en esta segunda wikipeli es ciertamente más disfrutable que el que realizaron José Corbacho y Juan Cruz en la edición anterior.
Tras unos primeros cinco minutos ciertamente olvidables (actuaciones bochornosas unidas a unos momentos musicales del todo prescindibles que me han obligado a acudir irremediablemente al wc), la cosa cambia y a mejor cuando se dejan de pamplinas y llegan al edificio donde vive Sergio (Mario Casas) encontrándonos ya con el primer personaje freak -por no decir algo peor- de la historia: la misteriosa y mojada vecina celosa.
“Unknown”, lo nuevo de Jaume Collet-Serra
Tras la notable “La huérfana“, el cineasta catalán Jaume Collet-Serra vuelve a la carga con un thriller cuyo primer trailer tiene una pinta realmente sensacional. “Unknown” aka “Unknown White Male” (no confundir con la aquí conocida como “Mentes en blanco” (2006)) narra la historia del Dr. Martin Harris (Liam Neeson), que vuelve a la consciencia después de un accidente de automóvil en Berlín para descubrir que su esposa (January Jones) de repente no le reconoce y otro hombre (Aidan Quinn) ha asumido su identidad.
Ignorado por las autoridades, que no le creen, y perseguido por unos misteriosos asesinos, se encuentra solo, cansado y a la fuga. Ayudado por una improbable aliada (Diane Kruger), Martin se sumerge completamente en un misterio mortal que le obliga a cuestionarse su cordura y su identidad y que le hace preguntarse hasta dónde tiene que llegar para descubrir la verdad. Junto a Liam Neeson, Aidan Quinn y Diane Kruger, comparten cartel nombres del calibre de Frank Langella (grandioso en mi venerada “The box“) y Bruno Ganz.
Novedades de Criterion en Blu-ray
Jugosas novedades las que nos llegan de la mano de la todoterreno Criterion: “Al filo de la notícia” (James L. Brooks, 1987), “Corredor sin retorno” (Samuel Fuller, 1963), “El ejército de las sombras” (Jean-Pierre Melville, 1969), “Robinson Crusoe on Mars” (Byron Haskin, 1964) y “Una luz en el hampa” (Samuel Fuller, 1964).
Cinco clásicos imprescindibles con imagen en alta definición y con una presentación (cover art incluída) y unos extras, como siempre, insuperables. Las ediciones estarán disponibles desde finales de Enero a mediados de Febrero dependiendo del título. A continuación os pongo los contenidos de estas cinco ediciones:
Trailer de “Cold fish”
Tras la inclasificable y monumental “Love exposure“, el genial director japonés Sion Sono (junto con Takashi Miike uno de los tipos más bizarros del cine japonés) regresa con “Cold Fish“, un film que narra un hecho ocurrido a finales de los 80.
Ambientado en el mundo del negocio de los peces tropicales, la película es también una interesante reflexión sobre la caída del modelo patriarcal, la crisis de la unidad familiar y la complejidad de las relaciones humanas. Gracias a las interpretaciones de unos magníficos Tetsu Watanabe, Asuka Kurosawa, Mitsuru Fukikoshi y Megumi Kagurazaka y al brío tras la cámaras del siempre inquieto y perverso Sono, el film se ha convertido en una constante sorpresa en todo festival donde haya sido seleccionado.
Crítica: “Ya no puedo pero aún puedo” (Carlos Gómez, 2009)
Desgarrador relato de una realidad invisible:
“¿Estoy en contra de que se promulgue una ley sobre derecho a una muerte digna? No, al contrario, es muy positivo. El problema es que no se habla de los derechos del enfermo desde que le diagnostican una enfermedad como la ELA u otras. No se promulga su vida digna como enfermo. A eso me refiero yo con vida digna. A la del enfermo. Vida y muerte digna.“ (Raúl Miranda Raya).
“Lo importante es tener al lado a las personas que queremos y estar con ellos en los buenos y en los malos momentos. Los recuerdos están ahí, pero lo importante es el presente. Disfrutar de hoy. De nuestros amigos. De nuestros seres queridos. De todo. Disfrutar de cada día.“ (Raúl Miranda Raya).
Quizás esta crítica o comentario pueda resultar más romántica y cercana que analítica, pero considero que sería tan absurdo como distante analizarlo únicamente desde el punto de vista técnico para el tipo de reportaje / documental que es.
En la noche del 23 al 24 de Septiembre, tras cinco años de dura lucha, fallecía Raúl Miranda Raya, -protagonista del reportaje que comento en estas líneas-, uno de esos héroes anónimos que plantó cara a una enfermedad tan dura y destructiva como la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) gracias a una ejemplar entereza y a su fuerza de voluntad. A pesar de su trágico diagnóstico, siempre apostó por la vida, por una vida digna.
El reportaje resume fielmente el día a día de aquellos que padecen esta enfermedad neurológica degenerativa, para la cual – como para tantas otras enfermedades calificadas como raras- no existe cura ni tratamiento y cuyos índices de mortalidad son verdaderamente altos. La pérdida y la creciente dependencia son una constante en su día a día y deben esforzarse para contrarrestarla lo máximo posible e intentar retrasar lo a veces inevitable. En España unas cuatro mil personas sufren de ELA y cada año, se diagnostican unos novecientos casos nuevos. Es una lotería que le puede tocar a cualquiera, por tanto, creo que ya va siendo hora de que se haga algo con todos los que padecen estas u otras enfermedades sin un tratamiento específico.
David O. Russell será el director de “Uncharted”
Tras el año y pico desde que se anunció públicamente la adaptación cinematográfica del videojuego de Playstation 3 “Uncharted“, Columbia ha estado rastreando el mercado en busca de guionistas que se hicieran cargo del proyecto, y parece ser que no sólo ha encontrado guionista sino también director. Se trata de David O. Russell, un cineasta apreciado por un servidor, que entre sus perlas del pasado se encuentran la notable, ácida y trepidante “Tres reyes“, la marciana e infravalorada “Extrañas coincidencias“, la divertida “Flirteando con el desastre” y la esperada “The fighter” donde narra la historia del boxeador Mickey Ward, con unos Mark Walhberg, Amy Adams y sobre todo un camaleónico Christian Bale, a priori, tremendos. La incorporación de Russell al proyecto responde también a la pregunta sobre qué ha sucedido con la adaptación de la esperadísima “Orgullo y prejuicio y zombies“, ya que hasta hace bien poco era el encargado de dirigirla, cuando misteriosamente abandonó el proyecto.
Los que hemos jugado tanto a “Uncharted: El Tesoro de Drake” como a su segunda parte “Uncharted 2: El Reino de los Ladrones“, sabemos que es uno de los hitos dentro de Playstation 3. De aquellos juegos que justifican por sí solos la compra de una consola, aseguran horas de diversión absoluta y poseen una calidad gráfica y sonora fuera de toda duda (antención a cómo está trabajada la vegetación, las luces o la cuidada banda sonora). La trama de la primera entrega de la saga de Naughty Dog, que es la que supuestamente será adaptada, gira en torno a Nathan Drake, un cazador de tesoros descendiente del famoso corsario y explorador Sir Francis Drake. Tras la muerte de éste, Nathan encontrará su diario, que indica donde se encuentra El Dorado, pero la mítica ciudad no será lo que él espera.
Como Nathan Drake es un tipo socarrón, mujeriego y aventurero al más puro estilo Indiana Jones… yo apostaría porque se la jugaran contratando a Joss Holloway (el Sawyer de “Lost“). El tipo está un poco mayor, pero eso se puede arreglar un poco, además creo que sería una decisión más que acertada, ya que el papel le va como anillo al dedo.
Escenas: “The good, the bad, the weird” (2008)
En la década de 1930, durante plena invasión de Japón sobre Manchuria, conviven en la frontera soldados japoneses, rebeldes coreanos, nómadas rusos, ladrones y demás bandidos. El Malo es un conocido asesino al que se le ha encargado robar un mapa que contiene la ubicación de un importante tesoro. El Bueno es un caza recompensas contratado para capturar al Malo y el plano. Ambos se encuentran en el asalto a un tren donde se está realizando la venta del codiciado plano. Pero nadie espera la aparición del Raro, un ladrón de poca monta que, sin saberlo, se hace con el mapa y con ello hace que le persiga el asesino, el caza recompensas, el ejército japonés y las bandas de la región.
Apunto de poder verse la última obra de Kim Jee-Woon, la esperadísima “I saw the devil” (2010), os dejo con la escena inicial de “The good, the bad and the weird” (2008) en donde vemos como traman el asalto a un tren (atención a la misteriosa y muy física presentación de los personajes, inicialmente mostrando sólo parte de ellos) para posteriormente pasar a un magnífico plano secuencia -arropado por detalles digitales, algún que otro trucaje y una banda sonora de Dalparan y Yeong-gyu Jang impresionante- que tras seguir a un águila y presentarnos el lugar donde tiene la acción (el desierto asiático en Manchuria), nos adentramos en el tren siguiendo desde atrás a Song Kang-Ho (el raro). Decir que en la escena que os adjunto, a parte de los subtítulos en castellano, también pueden visualizarse en inglés debido a que éstos han sido imposibles de eliminar ya que estaban quemados en el máster.
Un excelente y entretenidísimo spaguetti western asiático lleno de aventura, dosis generosas de violenta e hiperboleizada acción y un poderoso estilo visual marca de la casa Kim Jee-Woon. De lo mejorcito visto en el Festival de Sitges 2008.
Crítica: “Buried” (Rodrigo Cortés, 2010)
Brillante ejercicio de suspense:
“Me gustan mucho las premisas mínimas, me recuerdan al Richard Matheson de “El diablo sobre ruedas” (1971), pero, generalmente, los planteamientos de este tipo acaban rindiéndose en un momento dado. Es muy interesante, por ejemplo, plantear que un autobús, si baja de los 80 km/h, va a explotar, pero, finalmente, “Speed” (1994) acaba olvidando eso para que sus personajes persigan terroristas a través de los túneles del metro. El guión de “Buried” no traicionaba su premisa y me estaba generando un entusiasmo absolutamente adolescente. Me recordaba a todo lo que había leído de joven sobre los retos técnicos y narrativos de Hitchcock cuando hizo “La soga” (1948) o “Náufragos” (1944)“. (Rodrigo Cortés, director del film).
Paul Conroy (Ryan Reynolds), padre de familia y contratista civil en Irak, despierta enterrado vivo en una vieja caja de madera. Sin saber quién lo ha puesto ahí ni mucho menos por qué, su única oportunidad para escapar de su agónica pesadilla es un teléfono móvil. La cobertura precaria, la falta de batería y la escasez de oxígeno son sus peores obstáculos en una carrera a vida o muerte contra el tiempo: Paul sólo dispone de 90 minutos para lograr su rescate.
Tras unos magníficos titulos de crédito deudores del mejor Saul Bass unidos a una herrmanniana banda sonora de Víctor Reyes, nos encontramos una pantalla totalmente oscura en donde solo oímos pequeños ruidos y posteriormente gemidos y gritos. Se nos está narrando el horror de descubrir que estás enterrado, de descubrir que vas a morir, transmitiendo esa sensación de locura e inestabilidad. En una total declaración de intenciones, Cortés abre el film de la misma forma que lo cierra: con valentía.
Después de una fructífera carrera en el cortometraje y de debutar con la notable e infravalorada “Concursante“, Rodrigo Cortés da el gran salto con “Buried“, un auténtico sleeper no apto para aquellos que padecen claustrofobia y que arrasa allá donde va de forma tremendamente merecida. Se trata de una producción española (a cargo de Versus Entetainment) rodada en inglés y que mete literalmente a Ryan Reynolds en un ataúd, en un absoluto tour de force para el actor y que destaca por el trabajo de Cortés con el espacio y el tiempo fílmico.
Cortés consigue en “Buried” su obra más redonda y compleja, un reto formal con resultados envidiables, narrado prácticamente en tiempo real y mantiendo una estricto cumplimiento de las leyes del suspense, nunca traicionándolas y siempre siendo fiel a su premisa inicial. A parte, como su adorado Hitchcock, sabe como jugar con el thriller, dosificarlo, trabajar con el espacio y el tiempo fílmico, sorprender al espectador sin tomarle el pelo y ofrecer una cinta con carisma y con carga dramática suficiente como para quedar en nuestras retinas durante mucho tiempo. No es fácil construir un film asi, con un único lugar, un único personaje y en donde escasea la luz, sin llegar a aburrir ni caer en la reiteración. Y no sólo lo consigue sino que va más allá reiventándose justo cuando parece que va a decaer.
Todo el peso de la trama recae en la actuación del protagonista, Ryan Reynolds, un actor que jamás ha destacado por hacer algo digno de mención y cuyo trabajo en este tour de force que es “Buried” ha sorprendido a propios y extraños. Un absoluto reto actoral que contiene drama, terror, emoción y acción a partes iguales y en donde únicamente él (y su caja) es la imagen de la película. Y desde aquí, felicitamos el enorme trabajo de Reynolds. Una actuación soberbia llena de épica y talento. Oficialmente ha dejado de ser sólo el marido de la Johansson.

Viendo el film a uno le vienen a la mente multitud de referencias anteriores como por ejemplo Náufragos” de Hitchcock, la escena del ataúd en “Kill Bill Vol. 2” de Quentin Tarantino, “La obsesión (The Premature Burial)” de Roger Corman basado en la obra de Poe, “La serpiente y el arco iris” de Wes Craven, el cortometraje patrio “La cabina” -por representar de una manera tan literal la impotencia y la incomunicación a pesar de contar con un teléfono- y también capítulos de series de television como el titulado “Silencio sepulcral” dirigido por Tarantino para “CSI“(con el que guarda muchas similitudes), el episodio “Escape final” dentro de la serie “Alfred Hitchcock presenta” o algunas historias de Richard Matheson para “The twilight zone“.
Pero si en algo diferencia al film de Cortés de algunas de sus referencias es que aquí jamás vemos lo que ocurre fuera del ataúd, únicamente mediante el sonido oímos las voces y los pocos sonidos que llegan a su oscuro encierro. Pero curiosamente, con sólo el sonido, el film es capaz de dotar de alma a todos esos personajes secundarios que no vemos pero que sí sentimos. Que no se vean no significa que no estén bien construidos. Como bien dice Jordi Costa en Fotogramas “El director convierte este one man show que aniquila todo prejuicio sobre la altura interpretativa de Ryan Reynolds en una película casi coral: en este recital de inesperada épica claustrofóbica, las voces de los interlocutores van afirmándose como personajes perfectamente articulados, atrapados en sus propios infiernos de impotencia o crueldad corporativa y/o institucional. Y, poco a poco, Cortés transforma su interesante anomalía –la intrusión de una radicalidad insobornable en el mundo de las multisalas– en un poderoso discurso sobre un nuevo orden donde al individuo ya solo le quedan las alternativas de ser víctima, mercancía o daño colateral.“.
Cortés aunque no evite hacer una crítica ácida al terrorismo más inhumano a la vez que al poder institucional (somos marionetas del sistema capitalista y no podemos hacer nada contra eso) y corporativo (con la correspondiente burocracia, tan eterna como ineficaz) no se olvida jamás de que está haciendo cine de género puro y duro, es decir, aquí no estamos ante una historia social en clave de thriller. El MacGuffin de esta historia, la excusa de ese encierro macabra, vendría a ser justamente Irak y todo lo relacionado.

Más bien lo que pretende el cineasta es que experimentemos de cerca esa sensación, ese horror, ese estado de ansiedad constante, ese reto psicológico por el que tiene que pasar el personaje principal. Una experiencia que une primitivismo con fisicidad ya que dentro de ese limitado espacio se unen polvo, fuego, tierra, sangre, sudor y lágrimas. Paul Conroy (Ryan Reynolds) no para de moverse, de usar sus agrietadas y polvorientas manos para intentar abandonar el lugar, de golpear las maderas, de usarlas como libreta de teléfonos y nombres, de usar el fuego, etc…
Otra de las claves de la película es su sabia utilización del sonido y la dosificación con la música. Como pasa con otros cineastas como Lynch o Shyalaman, se puede narrar también desde el sonido, creando verdaderas atmósferas sin la necesidad de ver o saber exactamente lo que está pasando. En general es una manera de narrar mucho más sugerente e inquietante que la visual. No menos importante es el sensacional y complejo trabajo fotográfico de Eduard Grau, combinando diversos tonos dependiendo de como se ilumine el ataúd, y también el eficaz montaje a cargo del propio Cortés.
“Buried” es un film puramente minimalista, que sabe usar perfectamente sus armas y jugar con el espectador de forma siempre honesta, siempre de cara, con las cartas encima de la mesa. Un film al que no le pesa su ajustado presupuesto ni la complejidad de su planificación. Mantiene firme su premisa inicial, juega como lo hacía Hitchcock y jamás se desvía del camino por otros derroteros que hubieran lastrado el resultado final. Y es que en el cine de suspense es mucho más inquietante lo sugerente y lo angustiante que lo deliberadamente explícito.
Angustiante, claustrofóbica, terrorífica, minimalista, valiente, emotiva, crítica, honesta, brillante. 93 minutos de cine de verdad, del que ya no se hace, con un final apoteósico. Con permiso de “Balada triste de trompeta” (todavía sin estrenarse), la mejor y más fascinante película española en lo que llevamos de año. Más que una película, una experiencia palpable. Imprescindible.





Escenas: “Pequeño gran hombre” (1970)
Tras el fallecimiento de Arthur Penn hace apenas dos días, he querido rendir mi tributo al maestro con una escena que quizás no es la típica que se destaca de este realizador (no es el tiroteo de “Bonnie & Clyde” o la escena de los coches en “La jauría humana“) pero que resulta no menos sensacional. La escena es el final del film, así que quedáis advertidos aquellos que no hayáis visto la película. También decir que no es la única que postearé de este director, el cual no había tratado en exceso en este blog y eso es algo a lo que hay que ponerle remedio.
Jack (Dustin Hoffman) se refugia en la tienda de Old Lodge Skins (al que llama abuelo). El viejo jefe le dice que quiere terminar con su vida y se dirige a una colina cercana junto con él; allí se comunica con el Gran Espíritu, dándole las gracias por todo lo que le ha otorgado en vida y pidiéndole que cuide de su hijo y que termine con su vida. Lo único que logra es un chaparrón que lo empapa completamente. El viejo jefe suspira y dice: “Algunas veces la magia funciona, en cambio en otras no lo hace“. Luego deciden regresar juntos a la tienda para cenar.
Un film en donde se cede la palabra a los indios, convirtiéndolos en verdaderos protagonistas de la historia (algo no demasiado habitual por aquella época) y restando total importancia a la victoria del hombre blanco a costa de sangre y sufrimiento humano. Un film un tanto infravalorado y olvidado que sin embargo rezuma naturalismo y mensaje por los cuatro costados, que posee un guión ciertamente interesante y que sirvió de inspiración a otras cintas posteriores como “Bailando con lobos” de Kevin Costner.
Os dejo con la magnífica escena. “Hoy es un buen día para morir“.










  Vomitiva.

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